Seguramente hayas ingresado en varias ocasiones a páginas de e-commerce para comprar productos, servicios o simplemente ver información sobre ellos a través de internet.

 

La realidad es que en un principio, el término sólo era aplicado a las transacciones realizadas por medios electrónicos. Con la masividad de Internet, a mediados de los 90, comenzó el concepto como lo conocemos ahora: la distribución, venta, compra y suministro de información de productos o servicios a través de Internet.

Esta nueva manera de hacer negocios presenta una gran oportunidad para emprender y tener una actividad comercial propia. Todo ello gracias a que en el e-commerce no existen barreras ni fronteras: el espacio geográfico no determina el target. Pero también es necesario ver la otra cara de la moneda: sin creatividad y si no ofrecemos una propuesta de valor que sea realmente diferenciadora del resto se nos hará complicado competir.

La diferencia de tener presencia en internet y el E-commerce

La mayoría de las empresas ya cuentan con presencia online, aunque en general se focalizan en la parte institucional. El comercio electrónico brinda la posibilidad de acercar nuestros productos y servicios a los clientes para que estos puedan tomar la decisión en el momento, concretando la venta

Y lo más interesante es que pueden hacerlo desde cualquier lugar, y con cualquier dispositivo (computadora, tablet, celular), con facilidades de pago y recibiendo el producto en la comodidad de su hogar.

Secciones de una tienda de e-commerce:
Por lo general se pueden divisar cuatro secciones principales:

  • Información institucional: brinda confianza a los clientes.
  • Catálogo: Es el requisito fundamental. Contiene toda la información detallada sobre los productos, así como sus características y precio. Es de esta sección que depende en gran medida el éxito.
  • Carrito de Compras: Es la sección en donde se procesa el pedido con el método de pago seleccionado para realizar la transacción. En esta sección es primordial dar seguridad al cliente y respaldo.
  • Seguimiento: Hoy es muy común incluir sistemas de seguimiento del producto, es decir, en donde se encuentra (depósito, correo, etc).

Poseer una política de devoluciones también es importante como muestra de apoyo al usuario, quien a su vez reforzará su confianza en la tienda a la hora de realizar la compra.

Sus beneficios:
Los beneficios son muchos, aquí destacamos algunos de ellos:

  • Reducción de costos: Abrir una tienda virtual es lógicamente más económico que una tienda o local físico.
  • Publicidad Online vinculada a la tienda (conversiones): Se pueden desarrollar estrategias y/o campañas que apunten a determinadas fechas; o bien promocionar productos específicos con el objetivo de generar mayores ventas con un vinculo directo a nuestra tienda y el producto en cuestión. Adicionalmente la publicidad online resulta mucho más medible que la tradicional.
  • Garantía de satisfacción: incluir un chat para que el cliente pueda asesorarse con un representante puede ayudarlos a terminar de decidir sobre el producto o servicio y además, generar confianza al saber que alquien nos puede asesorar en el momento.
  • Tu Tienda jamás cierra y está al alcance de todo el mundo: En cualquier lugar y a cualquier hora, los 365 días del año. Actualmente hay millones de usuarios activos navegando la web, muchos más de los que pueden pasar por un local a la calle.

Con una buena estrategia, el potencial es enorme, así como las posibilidades de crecimiento. ¿Te gustaría llegar con tus productos a más clientes y aumentar tus ventas? Esperamos tus consultas.

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